Paseos por El Bosque Silencioso

15-de-abril-de-2014-034He seguido el blog de Antonio Pavón Leal por más de tres años. Desde que decidí abrirme a la blógsfera e interactuar con otros escritores, El Bosque Silencioso ha sido un referente y compañero, por lo que me parece justo compartir la experiencia aquí, como asimismo una muestra de aprecio y amistad.

El blog de Antonio es muy variado, con distintas categorías que permiten al visitante dar largos paseos sin alcanzar a leer todo o sentirse aburrido. De una narrativa muy personal, como él mismo la define, el rasgo que más me ha llamado la atención es el uso cuidado del lenguaje: sin usar palabras rebuscadas, escoge el vocablo certero para construir sus descripciones y diálogos.

Mientras estuve en Inglaterra hubo momentos en que no lograba escribir en el blog. Tenía muchas razones para ello: la lucha de los dos idiomas en mi cabeza, las emociones encontradas en mi corazón, los libros que se me apilaban y que, si bien leía, no entendía bien, los compañeros de medio oriente con quienes no siempre congeniaba. En ese mundo intenso, la poesía me dio una tregua: me animé a escribir poemas al ver las fotos que Antonio subía a su blog. De hecho, en un solo día escribí alrededor de 30 poemas cortos – casi de niños – para muchas de las fotos que tenía en la categoría. Así inicié mis propios poemas, que se volvieron más rítmicos y de mayor extensión, alcanzando su mejor época tras el viaje a España.

Lo último que quisiera mencionar de este Bosque Silencioso es la incursión que está haciendo Antonio en la Auto-publicación. He adquirido ya sus dos libros In Illo Tempore y XXII Sonetos. Terminé el primero entre desayunos, pienso hacer lo mismo con el segundo y he decidido seguir sus pasos en Amazon Kindle. El Bosque Silencioso seguirá siendo un referente para mi trabajo.

Los invito a dar un paseo por este apacible y bien cuidado lugar de letras .

 

Visita a Bath

BathEsta es una ciudad muy antigua. Los romanos fueron los encargados de darle fama tras descubrir que había aguas termales bajo el suelo. Desde Roma extendieron sus caminos hasta la isla y construyeron templos y baños en honor a sus dioses, y en beneficio de la salud. Así existieron hasta que la decadencia pudo más, y casi desapareció lo que fue el inicio del concepto de Spa, como lo conocemos hoy.

Siglos más tarde, la ciudad volvió a surgir al construirse las casas de piedra casi blanca (hoy se ve más amarilla) y al ser el centro de reuniones sociales, para los más ricos de la ciudad y sus alrededores. Jane Austen describe en sus novelas algunas costumbres de la época: se viajaba a Bath para permanecer allá una temporada, en la que las damas y los caballeros salían a caminar y a pasear para “ver y ser vistos”, quien se preciara de cierto nivel social, tenía que ser visto en las Parades, anchas calles destinadas a los paseos de las damas con sus hermosos vestidos.

Luego volvió a decaer, cuando la socialité se trasladó a Londres y pasó a ser una ciudad tranquila. Hoy en día es una ciudad muy turística, digna de una visita de dos días al menos, con una hermosa Abadía, un puente que tiene tiendas a ambos lados, por lo que uno no nota que está cruzando el río. Gozan también de los Jardines Sidney, que le dieron el nombre a la ciudad Australiana, El Royal Crescent y el río, que se puede navegar tranquilamente y que permite ver otros rincones muy silvestres de la campiña Inglesa.

Viajé dos veces a esta ciudad, la primera vez me sentí como una turista que no habla inglés y que cierra la boca cuando ya le entraron moscas. La segunda vez planifiqué el viaje para recorrer sus calles, imaginar a las damas con sus vestidos, los carruajes con caballos y los sirvientes tras las grandes fachadas. Andaba cansada por esos días, pero al estar inmersa en un mundo tan bonito como antiguo me ayudó a reflexionar sobre mi vida, y, fue en el puente que decidí ser feliz, aprender a ser feliz otra vez si era necesario. Fue una de esas veces en que he pedido a Dios con total convicción lo que me pareció un derecho natural por existir. Ser feliz, ser feliz. La vida era tan distinta y tan cargada de emociones que no lograba manejar del todo bien, ser feliz me resultaba un desafío, un esfuerzo, pero en Bath comprendí que era una parte inevitable del existir que vale la pena.

Fue difícil seleccionar fotos para esta entrada. Opté al final por las más coloridas y originales, detalles de jardines, vitrinas, casas y una plaza. No hacen justicia a lo que hay allá, es un vistazo muy reducido. Que los buscadores les ayuden a descubrir la belleza que no he traído. Ojalá un día puedan estar allá, tal vez se sientan movidos a tomar decisiones importantes, háganlo.

Propuesta de doctorado

PhDHay lecciones que toman tiempo. La propuesta para hacer un doctorado en Birmingham necesitó dos años para mostrarme el valor de la perseverancia, lo poco que sé de lo mucho que amo, y lo oscuro de los miedos enraizados. Detrás de esos 24 meses que me tomó escribir 12 hojas de propuesta estaba el miedo a no lograrlo a tiempo. El alma, sin embargo, es resiliente y el amor la fortalece, tras vencer los temores pude enviar la propuesta – con varios errores que descubrí más tarde, eso sí – pero terminar el dilatado proceso fue un logro aliviador en sí mismo.

A medida que me esforcé por escribir, llegó la comprensión de lo poco que sé aún sobre language testing. Tan amplio es el conocimiento académico sobre este tema que me abruma el imaginar que me toca estudiar todo eso. Una parte de mí quiere arrancar y perderse en cualquier otro objetivo de vida. Pero en el momento que estoy lista para huir y perderme lejos, una hendija se abre en el fondo de mí y por allí surge una pregunta que me tiene buscando respuestas por meses. Esa pregunta se vuelve savia que nutre la paciencia para buscar, el anhelo de volver y el sentido para trabajar hasta satisfacerla. Sé tan poco, me confundo fácilmente y vuelvo todo el tiempo. Es inevitable.

Ese regreso constante me mantuvo dándole giros a la propuesta por dos años. La primera vez que intuí el proyecto de investigación fue un chispazo de ideas y procedimientos, para nada claros ni coherentes y no supe cómo sacar la idea adelante. La segunda vez que me senté a escribir la propuesta me ahogué en papers y en el formato, se complicó mi existencia con la bibliografía y otra vez quise salir arrancando, pero decidí darme más tiempo.

La tercera es la vencida. Dicen. Este verano me desterré a escribir. Dejé todo y a todos de lado y me llené de libros y apuntes. El proceso se volvió intenso, lento y profundo. Cada párrafo de la propuesta me llevó a escribir un capítulo olvidado de mí misma. A medida que avanzaba en las explicaciones para la investigación, iba creciendo y madurando emocionalmente. En dos meses pasé de niña soñadora a ser una adolescente de identidad confundida: ¿qué hago ahora, qué quiero hacer, quién quiero ser? Estas preguntas también surgieron de otras hendijas del corazón.

A principios de abril terminé la propuesta, la envié y pasó al olvido. Sólo ahora vuelvo a recordar el proceso y lo agotador que fue, proceso del que quería salir para encontrar mi propia vida y responder a otras dudas que no sean de language testing. Así queda el capítulo abierto: quiero tener un PhD un día, no importa cuando, no importa dónde, lo que tengo claro es que esta sed de conocimiento no va a saciarse con poco. Volveré a ella en su momento. O me hará volver antes, quién sabe.

Hija pródiga

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Como en la parábola de Jesús — en la que el hijo de un hombre rico se malgasta toda la herencia que le da su padre, empobrece y vuelve al hogar buscando abrigo — así me siento volviendo al blog. Como hija o madre pródiga que ha reconocido el valor del hogar y de la familia amorosa.

Sin embargo, a diferencia del hijo en la parábola no he malgastado mi herencia, más bien, creo haber enriquecido en estos meses alejada del blog en que los que anduve incursionando en el Freelance Writing.

Quise probar por mí misma las promesas de trabajar desde mi casa, sólo unas horas al día y vivir como reina; o la otra promesa: viajar por el mundo con los gastos pagados para escribir sobre viajes y destinos. Mis aspiraciones eran más simples, eso sí: quería dedicarme a escribir y en lo posible, vivir de ello. También me había impuesto el desafío de escribir en inglés, pues parecía un mercado más amplio y de mejores ingresos. Por estas razones, mi vida anduvo desconectada del blog en los últimos dos meses y allegada a plataformas de escritura comercial.

Así, mi paso por Elance, Scripted y Yahoo Voices me dejó varias enseñanzas dignas de enumerar:

  • La carrera que tengo hoy aporta más que cualquier otra cosa que quiera iniciar. El camino avanzado paga mejor que las promesas en internet.
  • La escritura comercial no es de mi agrado ni interés. El paso por el copywriting, sin embargo, me ha mostrado una realidad que abunda y que pasaba desapercibida.
  • He conocido herramientas de marketing que han se mostrarse útiles cuando llegue su tiempo. Estoy agradecida de todas las explicaciones que he encontrado en la web.
  • Aprendí a editar mis escritos. Eso fue lo mejor.

Por momentos, me sentí viviendo una segunda adolescencia a mis 41 años! Buscaba mi identidad en un mundo atiborrado de información y competencia, con mucho incentivo a la competencia y también con mucha colaboración. Uno de los sitios que más información de calidad entrega es Yahoo Voices Academy Contributors. Tiene muchos cursos (en inglés) que enseñan paso a paso cómo escribir y publicar un artículo en su plataforma. Me tomé en serio los cursos, aprendí y crecí.

De los cursos pasé a buscar un grupo de apoyo y llegué a Meetup Chile, donde me hice parte del Club de Nuevos Escritores Independientes – pero qué bonito suena – y después de la primera reunión comprendí la clave de toda mi búsqueda, hallé mi identidad y de mi corazón brotó un caudal de dicha con forma de burbujas: estaba en el camino correcto. “¡Lo mío es publicar en español!” me dije. “Bah! ¡Pero si tengo un blog de Narraciones y Cuentos!” La felicidad se hizo perfecta.

Así he vuelto, tras un recorrido de algunos meses, con más experiencia y nuevos conocimientos, con proyectos y planes entre las manos, con la comprensión que este trabajo de tres años y medio ha valido la pena, y, sobre todo, con la ilusión que lo mejor aún está por venir.

El Estadio Millenium – Cardiff

Millenium Stadium - CardiffEn el mismo viaje a Cardiff dimos con este estadio, está junto al río y es muy grande. Pero lo que me llamó más la atención fue una serie de mosaicos dedicados a diferentes países del mundo. Me emocioné al encontrar las banderas de países vecinos y, aunque no estaba la de Chile, me conformé con encontrar un mosaico dedicado a Las Otras Naciones – siempre tan educados y considerados los Británicos! Otra de los detalles que me llamó mucho la atención fue el diseño metálico del dragón, símbolo de Cardiff, que estaba en uno de los postes.

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Disfrutando Cardiff

Fun things in CardiffEste fue un viaje que salió de un día para otro, fuimos Aileen, Anna y yo sólo por el día, pero recorrimos e hicimos varias cosas entretenidas. Uno de los mejores momentos lo viví en la Galería Naciona donde había una muestra de los Impresionistas Franceses que venía desde el Louvre en préstamo por un tiempo. Llegué a la sala de esa exposición guiada por la intuición y lo primero que ví fue la escultura El Beso de Rodin, luego los cuadros originales de Monet, Van Gaugh y Gaugin, los mismos cuadros que había visto en un librito pequeño que me regaló un profesor en la universidad (don Guido). Fue un momento increiblemente fascinante, ese instante en que el sueño sale del recuerdo y se vuelve realidad palpable: cuando don Guido me dió ese libro pensé, “Voy a mirar con cuidado estas pinturas por si un día me toca reconocerlas”. Y así fue :)

Además de ese momento, lo pasé muy bien armando un hombrecitos que se parecía a nuestros amigos, o tomándome una foto frente al espejo con unos personajes que perecen mirar por detrás. Los letreros en dos idiomas están por todas partes y son uno de los aspectos más llamativos de la ciudad.

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Algunas tiendas de Winchester

Shops in Winchester

La arquitectura de Inglaterra, en general, es parecida en muchas partes, tal vez por eso, los comerciantes se empeñan en tener tiendas con decoraciones diferentes. En el tiempo que anduvimos en Winchester pude tomar algunas fotos que me recuerdan a las distintas tiendas que vimos.

Me encantó el letrero al revés, las jirafas en la ventana y el Starbucks que parece perdido de lugar, el pub con sus decoraciones en piedra y la calle principal con sus banderines de colores. Es muy interesante recorrer el centro en ciudades pequeñas, en donde el pasado marca su presencia y el presente busca su propio espacio.

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